Era una vez un dodo que vivía en los lagos muy lejos en el sur, al otro lado del mundo vivía una cuervita que vivía feliz pero le faltaba algo el "Amor", ella soñaba siempre con que llegaría alguien especial, hasta que un día dejo de ser un sueño, en una de sus visitas al lago vio a lo lejos un dodo, se vieron un rato pero cuando iban a acercarse a hablar la cuervita voló en dirección a su casa, el dodo se preguntaba porque se habría ido así, entonces él se fue decepcionado.
Al día siguiente el fue a ver si la veía pero no fue así, entonces pasaron los días y jamás llego, así que él decidió dejar de ir por un tiempo, pero entonces el regreso y ahí estaba ella de nuevo. Entonces decidió hablarle primero él le sonrió y ella tomo un poco de valentía después de esa sonrisa y se quedo ahí parada hasta que el dodo, guapo y sonriente se acerco y la saludo, él le dijo "Hola, ¿Cómo estás? Tenía muchas ganas de volver a verte" y ella, la hermosa y tímida cuervita sonrió y contesto "Yo también, es solo que me da un poco de pena" y así el dodo y la cuervita entablaron una conversación y al paso del tiempo estaban tan enamorados e ilusionados que decidieron consolidar su amor; así que visitaron a un sabio y viejo Pelicano para preguntarle si ellos durarían con su amor eternamente.
El pelicano les encomendó dos tareas: El dodo tenía que atravesar el mar y encontrar al pez Flaunder, y la cuervita le encomendó ir a las montañas por un gavilán, cuando estos trajeron a los animales los juntaron, por lo que el primer día no sucedió nada, pero al segundo día el gavilán se comió al pez, con eso el pelicano les demostró que ambos pertenecían a dos lugares totalmente diferentes, mas sin embargo el amor es más grande, entonces ellos comprendieron que no importaría que pasara mañana, solo deben de vivir el presente, porque quizás en el futuro no puedan seguir juntos. ♥
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